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Viernes, 16 Septiembre 2016 14:56

El celular en la vida religiosa ¿amigo o enemigo?

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celular celular

La vida religiosa en la Iglesia brilla por determinados elementos que son claves de la misma. Podemos nombrar, por ejemplo, la vida de oración, el trabajo apostólico, la vida comunitaria, la formación, la práctica de los votos.

En esta ocasión quisiera detenerme en una creatura que ha irrumpido en la vida de los hombres hace pocos años ganándose un espacio importante en el caminar de cada día. Una creatura que ha logrado ganarse en la mayoría de las personas un papel de necesaria, y que por ello, también ha ingresado en las comunidades religiosas. No hablo de otra cosa que del celular.

El celular es un aparato electrónico que tiene muchas virtualidades hoy en día, no reduciéndose ya sólo a llamadas. Por lo cual hay un mundo de posibilidades que se abre en la utilización de este pequeño artefacto.

Lo primero que tenemos que decir es que por su realidad de creatura-invento no goza de una posición diferente al de los otros seres de este planeta. También a él podemos aplicarle la repetida frase del capítulo 1 del Génesis donde el relator, luego de narrar la creación de cada una de las cosas, termina comentando: “vio Dios que era bueno”. Mas, por la realidad de la inclinación al mal que ha quedado como marca del ser humano luego del pecado original, tenemos que decir que esta buena creatura puede ser utilizada por los hombres de un mal modo, convirtiéndose en algo malo para quien no sabe darle un uso adecuado.

Por lo anteriormente expuesto, en segundo lugar, debemos concluir con San Ignacio de Loyola, que debe ser utilizado por los hombres según la regla del tanto cuanto: “Las otras cosas sobre la haz de la tierra son criadas para el hombre y para que le ayuden en la prosecución del fin para que es criado. De donde se sigue  que el hombre tanto ha de usar de ellas, quanto le ayudan para su fin, y tanto debe quitarse dellas, quanto para ello le impiden”[1].

Por lo anteriormente dicho podemos extraer algunas rápidas consecuencias negativas que puede ocasionar un uso desordenado del celular en los religiosos y en sus comunidades.

1. En cuanto a la oración podemos decir que produce la tendencia a disipar, superficializar el alma, quitar fuerzas y tiempo, generar criterios mundanos. De aquí que en los momentos de oración debe brillar por su ausencia.

2. En cuanto al apostolado del religioso, así como puede ayudar mucho también puede convertirse en un antitestimonio, en pérdida del tiempo que debía dedicarse a la preparación, quita humanidad haciendo al religioso frío y de poca presencialidad (es lo que pasa con tantos que mandan imágenes religiosas, frases, evangelios explicados, lo cual no es malo, pero quita el elemento humano, tan necesario a la hora de empapar el corazón desde los caminos humanos que se abren ruta en el mismo andar).

3. En cuanto a la formación que debe procurar siempre el religioso se puede tornar en un ladrón de tiempo, un generador de seres superficiales, impidiendo la concentración, la profundización, reduciendo o degradando el vocabulario, generando mala educación (como el uso del celular mientras se habla con otros, se come o similares).

4. En cuanto a la vida comunitaria dificulta el diálogo (elemento clave en la buena marcha y entendimiento de las comunidades), se inmiscuye en momentos propios de la comunidad en cuanto tal, distorsiona el verdadero sentido de la eutrapelia o convite de los hermanos.

5. En cuanto a los votos trae tentaciones contra la obediencia (por ejemplo en el exacto cumplimiento del horario), puede ir contra la pobreza (por la apariencia de lujos o el derroche innecesario de dinero en servicios como el internet sin una gran necesidad, por ejemplo), es un riesgo cierto y constante contra la castidad, y hasta puede ir contra el fin supremo de la vida religiosa atentando contra la caridad.

De aquí que nos tomamos el atrevimiento de formular 3 criterios para el recto uso de este instrumento de trabajo en la vida religiosa:

1. Tener el celular que se necesita y no el que está de moda o es mejor.

2. Ser inflexible con los tiempos de uso (no puede aceptarse en cualquier horario o actividad).

3. Apuntar a usarlo lo mínimo posible.



[1] Ejercicios Espirituales nº 23.

Visto 3571 veces Modificado por última vez en Viernes, 16 Septiembre 2016 16:20

2 comentarios

  • Enlace al Comentario Jason Jorquera Meneses Martes, 28 Febrero 2017 17:20 publicado por Jason Jorquera Meneses

    Estoy totalmente de acuerdo con lo que dice el Padre, creo que tiene una visión muy acertada respecto al tema y los criterios que propone son realmente prácticos, y capaces de ser extendidos a los distintos ámbitos de los medios de comunicación actuales con los cuales puede entrar en contacto en consagrado, peligrando perder en ellos el tiempo que ha de dedicar a la Gloria de Dios y salvación de las alma. Los medios, como enseña san Ignacio y deja bien en claro el artículo, siempre deben ser utilizados "tanto cuanto", con prudencia y sin perder jamás el fin último, que es Dios.

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  • Enlace al Comentario Judith Lunes, 19 Diciembre 2016 04:32 publicado por Judith

    Bien dicho, que sea usado con cautela. Aunque hoy en dia. Los parrocos envian a sus contactos mas cercanos de su parroquia o donde este creado un chat de la parroquia su saludo y oracion matutina. Eso no esta mal. Lo que no veo bien es que algunos sacerdotes caen en el abuso de su uso tanto asi que no lo esconden ni en el confesionario. Tristemente me toco una vez hace unos meses, un sacerdote que aparentemente habia estado jugando candy crush y no lo apago, o no se si lo estaba jugando mientras me confesaba pues me fue familiar la musica identificativa de dicho juego que estuvo hace unos meses en todo su apogeo y lo escuchaba mucho su musica y sonido en mi entorno familiar. Tambien he tenido que presenciar que lo ponen su celular en el altar. al pie del microfono y giran su cabeza mirandolo..talvez solo lo ponen en silencio..una profunda tristeza y malestar me ha causado. Hay otros que dicen a sus feligreses.."eso que les digo esta en mi FACE..(el facebook) como que todo el mundo entra al FB..personas mayores que ni siquiera saben prender una computadora o no saben manejar un celular. como van a encontrar sus ideas o comentarios enn el "FACE" ...da mucha pena, en todo lo que caemos...Ni son capaces ni tienen autoridad de pedir al iniciar la eucaristia que apaguen sus celulares si muchos lo cargan prendidos y les suenan en media misa. Es de llorar..

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